El porno más molón

Tengo treinta y ocho años y resido en una ciudad al norte de España, tengo mucha afición de estar desnudo en mi casa abrigo en bochorno además de ir a playas nudistas durante todo el calor después de pasar una porvenir en la margen en la que credencial un periquete genial con unos amigos y amigas me fui para mi casa, al llegar a casa me desnude y tanto hacia calor decidí abrir por completo la mirador.

El bloque de enfrente esta tanto a unos quince metros de distancia y me fui ha darme una ducha fresca para quitarme el alatrón del cuerpo en la aspersión me lave y enjabone bien y la verdad es que me excite por lo que comencé a acariciarme la polla, pero decidí finalizar mi paja en la cama.

Salí de la ducha y me seque y tonillo la toalla en el baño y me fui desnudo a mi cuarto, en el tiempo que en medio de la ventana estaba abierta como la había dejado y la vecina del edificación de enfrente estaba colgando la ropaje y me vio de lleno íntegramente desnudo, ella me sonrío y me tumbe a la vista de ella acariciando mi pene que fue creciendo corto a disminuido, me excitaba que me viera mi vecina, ella solitaria unos cuarenta años y era rubia de ojos claros y solitaria dos preciosos pechos que me dejo ver hoy que se quito la camiseta y empezó a acariciar sus pezones.

De pronto ella se subió a la litera y se quito las braguitas quedando totalmente desnuda, comenzó a acariciar su rajita mientras nos masturbábamos juntos, ella se metió los gordo en su rajita y los paladeo, simulando que lamia mi chica, se veía su cara de placer y a modo estaba empapada, mi verga estaba dura, caliente, jugosa, ella copio un alentador y comenzó ha chuparlo y luego metérselo en el coñito, no podía parar de acariciarme y me corrí ella vio a modo me corrí desde su claraboya, me paquete un besuqueo y montículo la rosetón.

Unos días ulteriormente estaba en el mercado del alfoz haciendo la operación tal hacia varias veces por hebdómada, algún toco mi hombro y al girarme me encontré a mi vecina la rubia, ella me dijo que quería mi verga dentro de ella y disimuladamente me toco la gallina por sobre del pantalón, me invito a su casa esa tarde a las seis por que estaría sola.

Decidí no llevar mucha prenda solo una camiseta y un pantalón corto exento ajuar interior, llame al timbre de su casa y subí las escaleras, ella me abrió pero solo pude ver su cara por que su cuerpo estaba tapado por la puerta, en el tiempo que en medio de descubrí que me esperaba desnuda, vi su cuerpo y nos besamos su lengua jugaba con la mía y mis manos agarraron su culota agarre fuerte y ella se lanzo a bajarme el pantalón, cuando el pantalón peñasco al suelo me tumbo en el diván y comenzó ha lamer mi chica, succionaba mis huevos metiéndoselos en la boca y se metió mi muchacha dentro de la boca lamiéndola de arriba bajo por todas partes llenándola de baba.

Ella se vaivén y abrió sus piernas y mi boca fue a su genitales lo bese, lo recorrí con cuidado en los labios de su sexualidad estaba empapada y excesivo excitada, me acaricio el hilo mientras la porno lamia su partes, su sabor era demasiado rico, ella gozaba de mi lengua en su rajita succione su clítoris calado y ella me pedía que la follara, se subió sobre mi y empezó ha cabalgarme metiendo mi verga adentro de ella, ella saltaba sobre mi verga y mis manos pelis x acariciaban sus pechos que estaban duros y excesivo calientes.

Se puso en cuatro sobre el sofá y me pidió que le follara el culo, se lo dilate con un coloide que me dio y unte mi pene en ese gel, la metí en su culito lentamente ella gemía en cada acometida, ella estaba masturbando su rajita mientras le follaba el culo, tiro la polla de su culo y poco a corto en medio de en su partes mojado estaba empapada y notaba tanto presionaba mi muchacha con las paredes de su matriz, la follaba y ella no hacia mas que gimotear y gozar, se corrió varias veces por que empapo mi polla.

Me llevo al afusión quería que me la follara en la aspersión, se lanzo a mi pene y la chupo con ganas y luego se dio la vuelta poniéndose de espaldas a mi y levanto una zanca para facilitarme que la penetrara, mi verga la penetro entrando y saliendo de ella, le avise que estaba a punto de correrme que no aguantaría mucho mas y puso su boca en mi porno verga se la llene de caseína con mi simiente parte escollo en su boca y otra en sus tetas ella lo recogió y se lo infortunio.
Habían sido cuatro días de locura continuada. Disfruté tal jamás había imaginado, no solo eso, sino que cada aventura me llevaba otra más intrigante todavía. Gori, Gori, repetía en mi cabeza, como dominar a esta bestia, Gori Gori…Diana…Gori…Diana…Diana En mi cabeza hoy se estaba preparando un plan para darle a Diana lo que se merecía. Diana había encargo guerra y yo no la defraudaría, tendría su bestia oportuno.

Llegamos al hostería escaso darme apenas cuenta. Subimos a la habitación y yo le pedí a Juan que al alba consecutivo no hiciera planes, quería un corto de tranquilidad, había superado todas las expectativas para esas vacaciones. Mientras me preparaba para una lluvia Juan me dijo que iba a por comida esquirla, que hoy cenaríamos en la habitación.

Juan tardo próximamente veinte minutos. En el momento que llegó me comentó que se había encontrado con Alex y Diana, que había estado hablando con ellos. Nos habían propuesto ir juntos el sábado a la disco latina que había por allá al lado, que el sábado estaría más animada. Bueno, pensé yo, era jueves, tenía todo el viernes para descansar. Cenamos apaciblemente y me dispuse a descansar, disfrutar de una oscuridad tranquila no me vendría carencia mal.

Me desperté al alba consecutivo, abrí los ojos y Juan no estaba, mire el cronógrafo, marcaba las diez de la porvenir, sobre de la mesita de anochecer un ramo de flores con una nota “Gracias por ser tanto eres, tu partidario Ricardo”.

Me sorprendí, Ricardo había estado aquende, yo por supuesto estaba desnuda, solo una sábana desordenada tapaba algunas partes de mi cuerpo.

Sin haberme movido apenas en diez minutos, oí tanto abrían la cancela, eran Ricardo y Juan:

-Hola Merche, te ves esplendida. Esto me lo ha recomendado Ricardo, es para después de lo que tú ahora sabes. Continuó explicándome Juan, dejando un conducto de crema sobre de la mesita.

-Hola preciosa, gracias por la maravillosa tarde que nos diste anteriormente. Me dijo Ricardo, portando una bandeja con mi almuerzo que dejo encima de mis piernas.

Yo no contesté a nadie estaba sorprendida, no era lo que yo buscaba, una relación continuada con Ricardo, me parecía peligrosa en aquel momento, pero pronto mi mente empezó a atarearse, con un par de palabras le podía dar la vuelta a la situación. Pensé entonces en Diana, mientras tomaba el desayuno, un plan se desarrollaba en mi cabeza.

Ellos salieron a la terraza y se encendieron un habano, yo aproveche para darme la crema en mis videos gratis partes íntimas, estaban tal nuevas, la crema que me puso Ricardo carente duda era harto buena, mientras tanto mi cabeza daba vueltas a terna nombres.

Ricardo me llamo en ese preciso momento:

-Merche ven aquende con nosotros.

Yo lo dude un santiamén, pero fui, rodee mi cuerpo con una sábana y me quede en el umbral de la cancela, no quise salir a la terraza, desmesurado expuesta. Además Diana y Alex podían hallarse en la mirador contigua, menos aún había completar de darme aquella crema. Ricardo me explicó entonces que aquella crema debía distribuir por dentro de mí, me cogió por un brazo y me hizo salir. Me quede paralizada mientras el introducía la mano en medio de la sabana para untarme la crema, mi movió permanecía quito mirando cómo me iba cambiando la cara por la calentura. Note entonces que efectivamente, que en la balcón español contigua había gente, los paneles biselados dejaban ver el movimientos de sombras, Poco más o menos estaba a punto de correrme en el momento que llamaron a la cancela.

Ricardo eme dijo que exteriormente a abrir, pero se quedó con la sabana en la mano. Mire a mi pretendiente esperando una dictamen que por supuesto no apareció. Demasiado caliente para oponerme.

Pregunte quien era primero: -Alex. Me respondió una dicción, estaba desnuda cumplidamente. Juan y Ricardo vinieron hacia mí, se metieron en el aseo mientras Ricardo me decía al audición:

-Quiero que seas mucho mala.

Abrí la portón despacio, Alex se quedó asombrado seguramente no esperaba parásito así.

-Bajo para la orilla, oí voces y pensé que estabais aquí, Diana hoy fue hace años a coger sitio. Me dijo Alex mientras miraba mis pezones rectos por la calentura que llevaba en ese momento.

-Estoy sola, habrá sido la televisión, ¡pero pasa y ves nuestra habitación!

Me di la vuelta y avance inclusive la yacija, note como no apartaba su mirada de mi trasero Me senté en la yacija y el siguió avanzando inclusive la balcón, no sé si para asegurarse que no había nadie o para mirar si veía a Diana.

Divise entonces a nuestro amigos los mirones, seguían haciendo fotos, fue la chispa que me faltaba, me decidí, me acerque a la entrada de la galería y me puse de rodillas, cuando Alex se dio la vuelta se quedó parado, pero no le di edad a reaccionar, le baje el slip y lejos estaba mi premio, solo cuatro lametones y se puso a tope. Comencé a chupar con fuerza pero me di cuenta que en esa posición no saldría bastante bien en las fotos, así ya que Salí a la cenador girando cuarenta y cinco grados a mi derecha, así solitaria controlados a los mirones y a Ricardo y Juan que miraban desde el servicio, Alex creía que estábamos solos y su entusiasmo subió tanto que tardo solo dos minutos en correrse. No era mi fin, castellano pero era tan tímido que sobrepase sus límites desprovisto darme cuenta.

Alex hasta me pidió amnistía por correrse en mi boca, se despidió con un “abajo nos vemos” y salió por poco corriendo… Función seguido llamé a Juan para hablar con él y le dije:

  • Tienes que pedirle a Ricardo que el sábado lleve a Gore a la disco latina. El me devolvió una mirada picara y fue al servicio a comunicárselo, mientras salían de la habitación.

Me fui a lavarme un carente y me puse la indumentaria interior, luego una blusón ajustada de flores, un escote bastante pronunciado, con dos tirantes y una falda blanca corta, por arriba de las rodillas.

Me apetecía circular por la playa, así se lo joya a Juan. Cuando llegamos abajo Ricardo se despidió con un inclusive pronto y nosotros nos dispusimos a andar por la reborde de la ribera mojándonos los pies.

A lo lejos distinguí a Diana y Alex, cuando nos acercamos un corto más, enseguida nos vieron y saludaron, ella llevaba su bikini carmesí, pero claro exento su parte de arriba, parecía que no le daba actualmente importancia a enseñar sus pechos, nos acercamos un carente más y ella me comentó que quería ir de compras esa tarde porque no tenía ropaje adecuada para ir a la disco, me invito a acompañarla de igual manera que no pude negarme, mientras tanto yo veía que Juan se quedaba estrábico, la certeza es que a continuación de la aventura en el servicio Juan y Diana ya no disimulaban su atracción genital.

Continuamos nuestro camino y Juan me propuso tomar algo en el chiringuito, empezaba a hacer calor y accedí gustosamente, pedimos un refresco mientras echábamos un ojo al mar.

Alguien me dio en la espalda, me volví y eran los cuatro mirones, un saludo cada uno, un mimo y un apretujón, estos individuos no escatimaban esfuerzos en provocar el roce, cualquiera excusa valía para acariciar mis pechos y mi trasero. Nos contaron que era el último día de su estancia y nos invitaron a unas copas por la tenebrosidad, en videos porno la guateque que hacia la cenador de su alojamiento, tendríamos que ir, la verdad es que no habíamos pasado ninguna noche en esas fiestas que proponen los hoteles de la margen, al menos los dos juntos, a mí me dio un escaso de corte, podría haber determinado que me reconociera y Juan aun no sabía nada de esa noche.

Uno de ellos colocó su mano en mi talle y en unos instantes actualmente me estaba tocando el culo, ahora no se cortaban un mechón, un excitación recorrió todo mi cuerpo, al parecer aquella crema que me puse estaba surtiendo efecto, el masaje que éste me estaba proporcionando me estaba poniendo a mil, me estaba subiendo la falda, esquivando como pude me senté en un escabel, mirando a la playa me sentía más segura , posterior quedaba la barra, los mirones seguían insistiendo , sobre todo uno, acariciaba mi pata subiendo hasta donde se acababa, una y otra vez, entonces vi a Alex no me quitaba ojo,,. Al principio retiraba su mano, pero luego le tonillo hacer, Juan entonces se aproximó a mi atención y me dijo:

-¡Quítatelas, lo estas deseando!

La confirmación era que efectivamente, de por medio el masaje al untarme la crema, Alex que no aguanto nulidad y el calor que me subía por mi interior debido a la crema dichosa, estaba para reventar, solo tuve que hacer unos cuantos movimientos para dejar repetición braguitas a la altura de mis muslos, el circulo que habían hecho cercanías de mi me ocultaba de la gente. No hizo mucha falta , aquel viejo mirón en todo lo que vio la maniobra tiro hacia bajo y se las guardo tanto un botín, mi novio procedió entonces a desabrocharme el sujetador, aparecer le estaba gustando aquella situación, igualmente porque vio que Alex no se perdía detalle, el jolgorio de la gente encubría nuestro juego , el sujetador salió por abajo de la blusa mientras el viejo me hacía correrme con sus índice, tuve que parar aquello, ni era el momento, ni el sitio lógico, no le deje seguir, era capaz de cualquier entidad en ese momento. Le propuse a Juan dar una vuelta a la manzana, para calmar el ambiente, no era hora de comer todavía. Terminamos peliculas porno nuestros refrescos, nos despedimos de ellos hasta la crepúsculo y colocándome (más bien descolocándome) la falda logré dejarla a mi gusto, a la altura de mis muslos, comencé a mover mis caderas y comenzamos a transitar. No me di cuenta hasta que lo vi, estábamos prácticamente al lado del mansión de Marivent, entidad curiosa, por poco enfrente, una tienda que cerraba a las diez de la noche, tenedores de flexible, etc., y alcohol, de todas las marcas que podíamos imaginar, pillamos dos de crema de residuo, dos de wiski y un envoltorio de seis vasos de chupito. Si la tenebrosidad se daba mal, ya teníamos con que alegrarnos el cuerpo.

Cuando llegamos al fonda subí a la habitación, mientras él se fue a coger mesa al comedor, pensé en darme crema otra vez, dejé la costal con la bebida y cogí el cano. La verdad es que era un cilindro raro, carente especificaciones, parecía tener un nombre teutón, lo cierto es que desde que me lo apliqué por la porvenir cualquiera roce aumentaba notablemente mi calentura, me unte un corto y lo metí adentro del bolso.

De pronto llamaron a la portón, pensé que era mi pretendiente, poco que se le habría omitido, abrí la abertura escaso consultar. Era Ricardo:

-Hola Merche…lo que me pediste esta porvenir tiene su precio…
Diciendo esto saco una tela y me vendo los ojos, me cogió del brazo y me llevo a otra habitación, en la misma planta, alguna habitación que suave vacía esa porvenir, pronto advertí la presencia de más gente, no estábamos solos, algún me desnudo mientras Ricardo me decía al audición:

-Recuerda que tu amigo te entrego a mí.

-Sí. Le respondí yo.

Seguidamente doblo mi cuerpo hacia delante y sentí que algo quería entrar dentro de mi boca, debía existir bastante grueso, su barriga me daba en la cabeza cuando la paso toda adentro, solo me dio tiempo a darle cuatro o cinco chupadas, note su presencia atrás cuando metió dos gordo en mi culo para dilatarlo, luego la mano para impedirlo, un hecho reflejo que me costó un azote en el trasero:

-¡Quieta, cortesana! Escuche una aullido que no reconocía. Comprendí que ese hombre estaba impaciente a tope. Siguió hablando pero hoy no se dirigía a ni:

-Parece que está proporcionado buena y un escaso rebelde, tal a mí me gustan.

No era asaz delicado que digamos, la introdujo toda de golpe exento vacilar, con movimientos cada vez más acelerados a la vez que azotaba mi trasero desprovisto piedad, mamadas solo tardo un par de minutos y todo acabo, me había gastado para aliviarse, no conto conmigo para ausencia. Ricardo me dio mi ajuar y me acompaño a mi habitación escaso dejar ponérmela, no entendí nada.

Me coloque la traje, tenía el trasero bermellón y baje a comer, actualmente estarían echándome de menos. En el tiempo que pasé al comedor en aquel lugar estaban los terna, mi pretendiente tanto de estilo medio alelado por los encantos de Diana, cualquiera movimiento que ella hacia era argumento para desviar su mirada del platillo.

Yo pensaba que Diana iba a montar otra escenita, pero no, llevaba puesto el mismo pareo y la parte de abajo del bikini, aparte de las miradas provocativas hacia mi futuro mientras la comida, a través de chistes y disquisición no pasó carencia, yo mientras buscaba el desconocido que me acababa de follar por atrás el culo, por lógica tendría que existir en aquel lugar. Terminamos de comer y subimos a la habitación, quería descansar un corto más primeramente de ir de compras, no le colgante ausencia a mi novio, eso de los azotes no era para comentarlo.

Un par de horas de siesta, me este tal novedad, me puse el blusón con aberturas en los lados, el que me compró Ramón, un canana para subirme las aberturas inclusive donde yo quisiera, unas braguitas y unas sandalias blancas de tacón, no necesitaba más, estaba comodín y fresquita, cogí en bolso y llame a su cancela, Diana ya estaba preparada y salimos del alojamiento. Me di cuenta de que practicaba una competencia disimulada, si yo movía las caderas, ella un poco más, si se movían mis pechos, ella los movía un poco más, despertó mi curiosidad por saber inclusive dónde podría llegar.

El destino había dejado en mis manos vestir y preparar a la presa que iba a devorar la bestia, iba gustosa a desarrollar mi trabajo.

La primera tienda, ya me conocían, había ido más de terna veces en cuatro días, los dos dependientes nos saludaron, porno gratis de entonces era el blusón que llevaba puesto.

-Buenas tardes, que desean. Preguntaron.

-Algo fresquito, para la tinieblas. Respondió Diana.

Sacaron terna vestidos largos. Nos enseñaron alguien para elegir. Ella eligió uno azulino cortito y otro negro no mucho más largo, con un carente de vuelo. Yo no los hubiese predilecto mejor para mis planes. Fuimos al probador y se desnudó, tenía un cuerpo aparatoso y unas curvas de escándalo. Se probó el azur y luego el negro, me pregunto que como le quedaban. Bien le colgante yo, el negro un poco largo.

El dependiente, que estaba absorto, pues yo había mantenido abierta la dosel que hacía de abertura en todo momento, al percibir mi aclaración vino hacia nosotros para consagrar un arreglo gratuito de la prenda, ella acepto, en una instante estarían las prendas listas. Yo le advertí a Diana que aquellos vestidos eran asaz finos y que la ropaje interior se le iba a notar, a lo que ella respondió:

-Con usar indumentaria interior oscura o no usar ninguna se soluciona el problema.

Me lo estaba poniendo en vasera. Toda los tabúes que tenía desaparecía en el tiempo que Alex no estaba presente. Iba ella solita a la boca del lobo. Esperaba que las compras se alargaran un carente más, pero no fue así, en la primera tienda que habíamos entrado se acabó todo, se puso el vestido azul dándolo por estrenado y salimos en dirección a un club que había frente a la tienda. El ajuar azulete que llevaba si era fresquito, era tan fresquito que se transparentaban sus calzón y su sujetador, cuando pasamos al café, al trasluz de la salida era como si no llevara atuendo.

Pedimos dos cervezas y fuimos al servicio a retocarnos, yo le comenté que se le transparentaba su ropaje interior y ella se la fue quitando, primero el sostén, ahora no se le verían las tiras de los hombros de éste, en seguida sus braguitas deslizándolas por sus piernas inclusive el suelo.

Abrí mi bolso sacando un pintalabios y ella vio el tubo de crema misterioso, me pregunto, para que era. Yo le conteste que era un laxante, que me dejaba a modo nueva. Atrevida tal era ella, cogió el tubo y se aplicó una cantidad cuantioso, terminamos de componernos y salimos dispuestas a catar una cerveza, me senté en la primera mesa a la diestra de la salida del servicio, ella fue a por las dos cervezas a la barra, diez metros de pura exhibición, era imposible no mirarla, el movimiento excesivo de sus caderas provocaban un movimiento isócrono de sus pechos, parecían moverse autónomamente dentro de ese atuendo semitransparente. Era inevitable que atrajera la mirada de alguno de los paisanos que estaban mirando el futbol en el receptor, una vez manifestación Diana en frente de mí, observe que dentro aquellos hombres conocía a dos eran los del karaoke, ya me había olvidado de ellos, solo tardó un minuto en abordar un paisano a presentarse:

-Hola, soy Antonio, te he escuchado y no pareces de inmediato. Preguntó dirigiéndose a mí.

-No, soy del centro de la península. Respondí haciéndome la loca.

Antonio pidió terna cervezas más y las trajo a la mesa, Diana le hizo un sitio, para que se acomodara, no sé si lo hizo a aspiración, pero al retirarse subió tanto el atavío que se hizo indudable que no llevaba biquini, movimiento que envalentonó a nuestro nuevo amigo. Mientras me explicaba, que era de Bolaños de Calatrava, sexo gratis un pueblo de Ciudad Real, que fue allí de holganza y se quedó a vivir, estaba metiéndole mano a Diana que no oponía resistencia alguna, yo apreciaba tal se iba abriendo de piernas más y más bajo de la mesa, su cara se iba transformando carente a escaso, carente duda la crema que se había puesto estaba empezando a hacer efecto, estaba saliendo la putita que tenía dentro. Antonio subió su mano hacia los tirantes del atuendo y los apartó, dejó los dos pechos al aire, tenía los pezones de punta, Diana estaba a tope y Antonio lo sabía.

-¡Ve al servicio y desnúdate! Le ordenó.

Me quedé perpleja, Antonio se fue en dirección a la barra y Diana se levantó carente decir palabra. Estaba tan caliente que parecía que no tenía voluntad. Consentimiento a ser una mera espectadora, nadie me dijo nulidad. Me moví de asiento para ver lo que ocurría en el servicio pues ni la abertura cerró al entrar, vi tal deslizo su atuendo hasta el suelo, lo recogió y lo dejo sobre del lavabo. Al momento apareció Antonio con un amigo y entraron los dos al servicio, la cogió por tras mostrándole los pechos puntiagudos a su amigo que enseguida saco su polla de las bermudas que llevaba y la empezó a mover. No había palabras, ella sola doblo su cuerpo para gustar esa chica provocador, no le hicieron falta indicaciones, sabía perfectamente lo que ellos querían y se lo iba a dar.

Antonio rápidamente comenzó a follarla por posterior, no tardaron en llegar los jadeos de Diana que perecía habitar afuera de evidentemente, agarraba esa pene con fuerza tanto si se le afuera a escapar, yo quede firme, tal si no estuviera allende.

Termino Antonio escaso sacarla, dentro de ella y su amigo ocupo su lugar, siguieron los jadeos mientras Antonio abandonaba los servicios captando mi atención, se dirigió hacia mí y se sentó a mi lado para completar su cerveza.

  • La próxima vez que quieras follar, ven sola, no distraerás mi atención.

Me dijo al audición mientras me acariciaba los muslos.

  • Te he reconocido desde que entraste por la cancela, además estuve aquella tarde en la discoteca que fuiste con tu par y me quede bastante caliente. Me aclaro momentos después.

Me di por invitada si alguno día me apetecía volver. Los jadeos pararon y el amigo de Alberto salió del servicio, Antonio se levantó y adyacente con su amigo abandonaron el local. Yo me oriente y fui al servicio, entonces estaba Diana recomponiéndose el ajuar, queriéndose disculpar por su comportamiento. Hasta me hizo prometer que no se lo diría a Alex. Comprendí que Diana estaba en mis manos desde entonces y descubrí que también me gustaba ver desde fuera esas situaciones, estaba muy caliente y el modo en que me había hablado Antonio me puso más todavía miras videosgratis.ms
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Un manjar cómo cualquier otro

Primeramente que carencia quiero premiar todos los correos que he adoptar, invitaciones inclusive, en particular de una yunta muy linda de monterrey, me encanta leer sus correos, más aún si me mandan fotos de ustedes, cuando lo hacen respondo de igual manera. Gracias por todo y espero seguir relatando mas de mis anécdotas, todas son verídicas. :) Y ya acepté la invitación de alguien que me escribió por este y pronto podré contarles ese relato ahora que fue pellizco agraciado aun y en un celuloide, Cinapolis !

Nos presentamos mientras el carricoche avanzaba, me comentó que era casadero y que trabajaba en la línea de guarda, etc, etc.

Mme preguntó si quería escuchar música y saco un reproductor, me paso un receptor y él tomó distinto, a mí siempre me ha molestado el receptor en la aurícula izquierda así que me lo puse del distinto lado con la desenlace que se tuvo que acercar a mí para que el calabrote alcanzara para ambos.

Me preguntaba cosas triviales y yo respondía cortantemente, al ser de tenebrosidad un señor de dos asientos avante nos cayó son el típico “shhh”, me causó gracia y para no hacer tanto ruido Roberto, que así se llamaba me empezó a hablar cerca de en el oído zurdo.

Él: Que tipo tan pesado no?

Yo: Mmmm aja, me había hablado hueco en mi oído, y eso me enloquece…
Él: Te gusta esa música o le cambio?

Yo: Esta bien, y en ese momento me acaricié los dos brazos en señal de frío y es que hoy comenzaba a sentirse un escaso.

Él: Hace frio no? Espera voy por una frazada.

Amablemente se paró por una y la extendió sobre mí y al acomodarla rozo mis tetas, el audífono se me cayó y me lo volvía acomodar, el aprovecho para “jalarme” hacia el con el motivo del estrinque, yo me dejé y quede de espaldas a él y el abrazándome por atrás, yo esta tapada con la cobertor por lo que no se veía ausencia.

Su boca quedo en medio de mi pescuezo y aurícula, y me empezó a decir cosas lindas a modo estas hermosa sabias?

Yo me empezaba a poner caliente y solo pude morderme el labio y decir “aja”, el aprovecho mi sumisión para meter su mano bajo la edredón y posarla en mi barriga sobre mi delgado traje acariciando mi ombligo, yo recargue íntegramente mi cabeza hacia atrás y el empezó a acentuar y bajar su mano por mi vientre, la subía hasta sub de mis senos y la volvía humillar hasta sentir mi tanga y de reingreso, un vaivén delicioso.

Me encanta tu centro dijo en el momento en que la otra mano entraba bajo la colcha, al hacerlo tuvo que ser achatado su antebrazo por ms tetas, ahorita hizo el mismo movimiento con la otra mano, pero al moverla me sobaba la teta diestra con el antebrazo, de inmediato mis pezones respondieron, la tela del sostén me estorbaba quería que me acariciara sobre el atavío únicamente, el parece que leyó mi pensamiento porque me dijo: Estorba esto no? A la vez que con sus dientes mordía la parte del tirante de mi sostén.

Me eche hacia adelante y entendió acabado la señal, con un movimiento de un ligón quito el fíbula con una mano aprisa yo tiro por el frente el sostén y mis pezones duros se me marcaron en el traje, me volví a acostar hacia él y no perdió tiempo, rápidamente empezó a masajear mi teta derecha sobre el atuendo, su boca lamia mi pescuezo y pabellón y con su otra mano empezó a acariciarme las piernas.

Dios otra vez estaba en las nubes, sacando jugos, demasiados, el olor nuevo empezó a mezclarse con el viejo y mi tanga seguramente hoy estaba empapada y mi panochita palpitando.

Subió pausadamente hasta llegar a mi panochita cubierta por mi tanga, yo abrí las piernas y empezó a dedearme sobre de la tanga, arriba me lamia delicioso el alzacuello y ya había bajado un tirante del atavío y acariciaba una de mis tetas al natural.

Por la posición en que estaba empecé a sentir su verga en mi espalda, ah que ganas tenía de que me cogiera, con mi antebrazo empecé a acariciar su atadijo mientras en me dedeaba rápido y yo ahora no podía más empecé a sollozar pausadamente, gemía cada vez más, mi respiración estaba agitada.

Acomodé mi mano de parecido forma que pudiera afianzar su bálano sobre el pantalón y al acariciarlo me dijo con lamiditas en mi audición, “te gusta el claxon eh?”, yo respondí cumplidamente salida, “me encanta”. El desabrochó su pantalón y yo me recosté lo más que pude para que mi boca mamara ese abucheo que actualmente se me antojaba mientras el seguí con su trabajo manual en mi panochita.

Allí estaba yo, con la túnica debajo, mis tetas al aire, con tres corazón de un desconocido dentro de mi jugosa y demasiado abierta cosita y mamandole toda la verga.

Me la metía completa hasta llegar a los embrión, mi saliva y sus líquidos mezclados, más el olor de mis jugos hacían del medio algo muy específico, pellizco encantador, a mí constantemente me ha encantado el olor a Partes, cuando lo huelo no puedo evitar ponerme caliente y en esta situación esto me prendió más aún.

Me tomó de la cabeza con una mano y me hizo moverla sobre él, simulando que me cogía la boca, aunque en realidad eso hacía, su bálano llegaba inclusive mi garganta y con la lengua jugaba sobre él, la sacaba completa de mi boca y me pegaba con él en los labios, en la cara, me la pasaba por todo el facciones y yo abría la boca y sacaba la lengua para sentir ese pedazo de carne.

Por la posición en que estábamos podía yo ver parte del pasillo del camión y vi como el señor que nos había cayado antes estaba completamente volteado intentando ver algo en la oscuridad ya que seguramente había escuchado lo que pasaba, eso me excitó más aún, que alguien me vea mientras me comporto como una puta y se le antoje cogerme me fascina.

Me levante y me puse de frente al señor dándole la espalda a mi amante para que me cogiera, tomé su pene y me lo metí en la vagina mientras el aplastaba mis tetas y me mordía el cuello por atrás.

Bajo una de sus manos a mi clítoris y empezó a acariciarlo muy rico mientras yo me daba sentones en él, el señor me podía ver más de la mitad del cuerpo, me veía con el vestido en la cintura, una teta al aire y la otra siendo manoseada salvajemente por mi amante. Estaba yo en el paraíso recosté mi cabeza hacia mi amante y gemía actualmente asaz pero por el chirrido de la película que habían puesto no se podía escuchar, la escena era bastante cachonda, el señor me veía con la luz de la tele y en un momento yo le miré directo a los ojos mordiéndome el labio. Mi amante no aguantó más y me lleno de caseína la panocha, sentí tanto se infló su pene y empezó a sacar todo, me encanta sentir en el momento que se vienen en mí.

Yo no había completar y estaba conveniente caliente así que me eche hacia adelante agarrándome del asiento para que el pudiera moverse libremente y así evitar que se le pusiera flácida. Lo entendió y me volumen de la cintura y me la metió excesivo rápido, excesivo rico, sentía tal el esperma que tenía actualmente a dentro empezaba a salir cuando entraba su glande nuevamente, me encanta el semilla así que no podía desperdiciarlo y baje la mano, tomé con mis extremo lo que salía de mí y me los chupe, es un delicioso manjar producto de ser tan cortesana, es mi premio así que jamás los he malgastado, tal vez en seguida platique quién me enseño a comérmelos, a disfrutarlos. J

De pronto llegamos a la stand y el me seguía cogiendo excesivo rápido y rico pero un disminuido avante la luz del camioneta se prendió en señal que subirían pasaje o que bajaría, me dijo me tengo que bajar pero no quiero y me seguía dando, por la rosetón vi a modo un señor se acercaba al camioneta con una bloc, era compañero de él supongo y subiría al furgoneta a contar el pasaje, así es inmediato en mi lugar.

Cuando congratulación al chofer supe que todo había concluir y me zafé de su glande, baje mi atavío y me acomodé los tirantes, mientras el deprisa se acomodaba la ropaje, en cuanto llegó el controlador a nuestro lugar todo estaba en orden, solo el olor que seguramente era por mucho detectable, Sexualidad, lujuria.

Se saludaron y le dijo, “ya voy”, se voltea hacia mí y me planta un mimo delicioso en la boca como presumiéndole a su compañero que yo era su novia, o faje, o amiga. Su compañero me vio con lascivia y yo me dejé querer por mi amanteJ

El compañero se fue prontamente mientras mi amante me dijo al atención, “me das tu número, ha sido el mejor erotismo de mi vida”. Busqué mi bolso, tomé un plumín que perpetuamente cargo, me ante para poder sacar mi tanga blanca conveniente olorosa y manchada de mis jugos y parte de su semilla. Le apunté mi número sobre ella con un corazón y precedentemente de dársela me aseguré que los otros empleados que estaban abajo platicando con el revisor que había bajado (y seguramente les estaba platicando mi) la vieran, sí que vieran que le estaba dando una tanga usada con mi número a su compañero, aún recordación la cara que pusieron cunado me vieron contoneándola en mi mano, se codeaban unos a los otros para que voltearan a verla.

Se la entregué a mi amante y le di las muchas gracias, continuamente hay que dar las muchas gracias cuando te dan una buena recolección, aunque yo no terminé estuvo harto rica y fueron más de cuarenta minutos de cachondería.

Él se paró tomó su carpeta y sacó un billete de quinientos pesos y me lo dio, yo puse cara de alelamiento pero me dijo, es para que te compres otra tanga, Wow pensé yo aparte de darme una buena cogida me retribución la tanga, esos hombres me agradan, los “responsables”. Le agradecí me paré de rodillas sobre el asiento para darle un último mimo, obviamente sus compañeros veían toda la escena desde abajo y el me acarició las cachas sobre el atavío.

Se fue y me quedé caliente, carente pantalón, carente sostén, con 500 pesos y mucho cansada.

Solo tomé la colcha, la tomé de cabezal y me recosté sobre la ventana a esperar que el furgón avanzara, comencé a sentir tanto salían de nuevo restos de que alguno me acaba de coger, baje la mano, puje un poquito, y salió el líquido, lo tomé de por medio los dedos, lo observé, lo olí, y lo saboree.

Intenté quedarme dormida un santiamén, hoy solo faltaba una hora para llegar a mi destino pero sentí una mano en mi hombro, me espantó ya que no había nadie atrás de mí, me volteo y veo al señor que estaba enfrente en el asiento posterior mío, veo lo que trae en la mano y es un billete de 500 pesos.

Menudo cabrón pensé, no sentí a qué ocasión se pasó posterior y arriba ¿me ofrece dinero? Imaginé que se había pasado antiguamente de que se exteriormente mi amante, es decir que pudo ver en el tiempo que le di la tanga y cuando me dio el dinero.

No sabía cómo reaccionar, pero recordemos que estaba caliente y una mujer caliente al igual que un hombre no piensa, solo quiere genitales así que tomé el billete, lo guarde en mi bolso y me credencial a su asiento.

Él hoy estaba listo, tenía el pito de fuera y se la estaba jalando, Wow, era desmedido, por fin creo que podré venirme, pensé.

Me senté a su lado y le pregunte ¿qué quieres?, no contestó solo me tomó de la cabeza y me jalo para mamar su falo, Creador mío, era descomunal, demasiado alargado y largo, lo sentía delicioso, llegaba asaz al fondo de mi garganta, inclusive me hizo atragantarme un corto.

Se le empecé a mamar muy rico mientras él me dedeaba, el gemía en señal de extrema fogosidad y yo me puse más caliente aún, comencé a escurrir fluidos, míos y de mi amante primero y el los tomó de por medio sus índice y me los embarro en mi culito, me metía atentamente la mitad del extremo en mi culo mientras otros tres en mi panocha.

Tenía en verdad una verga muy rica y no aguanté más, me paré y me monté sobre él, no tenía calzones así que solamente alcé mi vestido y me ensarté en el de frente a él, podía lamer mis tetas y nalguearme a placer, me movía muy rápidamente ya que esta vez quería terminar yo ya que no lo había hecho la vez anterior y estaba muy caliente.

El me jalaba hacía el mientras yo hacía en la medida de lo posible movimientos de pelvis para sentir su pene más adentro, el me metió un dedo completo en el culo, completito, eso me excitó más y empecé a venirme delicioso me contonee como una puta, gemí bastante, no me importó si me escuchaban, me alce sosteniéndome con mis rodillas en los asientos para dejarlo moverse el ya que yo estaba en un orgasmo total.

El seguía cogiéndome, sentía su dedo en mi culo y mi vagina llena, las mujeres que han estado con un hombre con un buen instrumento saben a qué me refiero, sientes como tu vagina esta estirada y sientes el pene adentro, que te llena. Tenía excesivo buen aguante, terminé de venirme y el seguía igual que al comienzo, duro y grande, me mordía las tetas, mucho fuerte, inclusive me dejo marcas, eso me excitó de nuevo, no hay nadie más delicioso que venirte varias veces sobre una verga.

Puso ambas manos en mis nalgas y con sus dos índice medios en mi culo, me lo abrió bastante y yo estaba salida de nuevo, me movía sobre él, y le pedía más.

El jalaba los jugos de mi panocha para lubrificar mi culo y me metía los extremo mucho rico, me lamía el atención y mientras me dijo, “te quiero coger por atrás”, yo seguía con el movimiento de caderas sobre él y por un momento pensé en decirle que no debido a su dimensión, pero recordé que no muy a menudo encuentro un aparato come el de él así que no me hice del impetrar J

Me zafé de él, sentí tanto me dejaba un canal en la vagina señal de que me metieron una buena verga.

Volteé al callejón para ver si ninguna persona venía y me pase al consecutivo asiento, de al lado ulteriormente del paso, puse mis rodillas sobre el asiento, me amago el atuendo y ante mi culo, él se paró y quedó la mitad de su cuerpo en el pasillo, comenzó por poner su cabeza en mi recto, yo apreté fuerte los dientes pes sabía que me dolería harto, metió su cabeza completa mientras su mano hacía círculos en mi clítoris, empezó a moverse lentamente, tenía experiencia el señor, se lo agradecí sobrado, se movía despacio para que mi culo se acostumbrara a su pene.

Era enorme sentía que me partían a la mitad, pero me gustaba, hoy había metido la mitad y empezó a moverse de atrás hacia a delante, uyyy, era delicioso, me estaba partiendo el culo, comenzó a dedearme por el frente, sentir dos penes al mismo años eternamente ha sido lo máximo para mí, y esto se comparaba por el dimensión de lo que me metía atrás.

Me dolía sobrado pero el placer era mayor, me estuvo dando un buen tris, jalo mis brazos hacia atrás y me jalaba hacia el ayudándose de ellos, me sentía toda una meretriz cogiendo con un señor que me había satisfecho por metérmela. El placer llegó al máximo en mí, me empecé a venir de nuevo, él lo notó y aceleró sus embestidas, y me comenzó a nalguear, mmmmm, quería que me nalgueara fuerte pero por el lugar no podía hacerlo tan fuerte, se recostó en mi espalda, quedé aprisionada con su peso arriba de mí y el asiento del camioneta, su aliento en mi oído, su aspiración y sus palabras ayudaron a que tuviera un clímax delicioso.

Eres una buscona, ¿te encanta la verga confirmación? Te vistes tanto furcia, eres una manía, palanquín buscando quien te lo meta, ¿me puedo venir en ti?

Ya me había yo venido dos veces con él se merecía lo que quisiera así que le dije: “donde quieras”.

Me la sacó de golpe dejando entrar aire a mi colita, yo seguía en mi exaltación y estaba totalmente entregada a la impudicia. Se la empezó a jalar para agotar y yo me voltee abriendo las piernas y acariciándome el clítoris y las tetas.

Empezó a venirse, derramando una descomunal cantidad de lechita cobre mi cuerpo, cayó el primer surtidor en mi panocha y andorga, el lugarteniente en mis tetas, el tercero en la cara, yo tomaba su secreción y me lo embarraba en todo el cuerpo, me sentía una meretriz completa.

Me jaló hacia él y me la metió en la panocha, sentí como aún salían dos chorros de leche dentro de mí, me cargó y se sentó conmigo sobre, yo caí rendida en él.

Me había dado una cosecha excelente, tomé la lechita que resbalaba por mi cuerpo con mis gordo y los lamí, mi panocha palpitaba y apretaba su pena aún duro pero comenzaba a ponerse lacio.

Uffff, nos quedamos pellizco así como 5 minutos y empecé a ver que estábamos llegando al pueblo, se veían casas y las lámparas de la bulevar alumbraban al pasar el camioneta junto a ellas, me paré y sentí tanto escurrí esperma, sobrado sobre él, no podía dejarlo pasar así que se lo lamí un poquito, limpiándolo de los restos de secreción, me los tragaba, lo que cayó en sus piernas lo lamí, le dejé limpio, excesivo limpio el pene, busqué mi ropaje y me lo puse mientras él se vestía también.

Estaba sudando conveniente super acalorada así que cogí una bombona de linfa en mi bolso, él me dijo que era una excelente amante y me dio doscientos más, alcé la cejuela y me dijo: de propina.

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